Ir al contenido principal

Hola, a la tercera ola del café


Varios analistas han hablado de la existencia de momentos definitivos en el consumo del café. Y aunque las fechas obran como meros referentes, la primera ola del café se asocia a la aparición de la compañía Folgers Coffee Company fundada por J. A. Folger en San Francisco en el siglo XIX que con el tiempo se convirtió en la principal marca de café en los Estados Unidos, hecho que determinó que por primera vez una marca describiera las cualidades del café tostado y molido y lo pusiera al alcance de todos favoreciendo el consumo de café de calidad estándar de manera exponencial.

El inicio de la segunda ola se ubica en la década del setenta y se asocia a un aumento de la calidad del café disponible y a la tendencia del consumidor de apreciar la taza por sus atributos, lo que hizo que el café dejara de ser una necesidad para convertirse en un producto de mayor sofisticación. Fue cuando irrumpieron compañías como Starbucks (Seattel) y Peet´s Coffee (Berkeley) que ofrecieron diferentes grados de tostión y preparación y de paso se impulsó una mayor consciencia sobre la importancia de la trazabilidad de la calidad del café desde la taza hasta el caficultor aumentando el interés del consumidor por conocer sobre el grano y de las bondades del bebestible.

Pero esto no paró ahí, pues en lo que va corrido del presente siglo se viene hablando de la tercera ola del café que revoluciona las formas tradicionales de cultivarlo, tostarlo, prepararlo y degustarlo.  Esta ola, con foco en los cafés especiales, involucra acciones de colaboración, comunicación y generación de confianza entre el consumidor y el caficultor, pasando por las tiendas especializadas, baristas, tostadores y comercializadores. Por sus características se podría decir que ésta tendencia se fundamenta en tres aspectos: calidad, servicio al cliente y experiencia memorable.

El primero, la calidad, depende de su trazabilidad a lo largo de la cadena de valor favoreciendo el trato directo entre productores, tostadores y baristas, y permitiendo conocer cómo son las prácticas cultivo, el perfil de taza en finca, las curvas de tostado de acuerdo a las características del grano y las distintas preparaciones con las que se satisface a un consumidor sofisticado que demanda una buena bebida.

Los otros dos aspectos, servicio al cliente y experiencia memorable, van cogidos de la mano porque maridan de forma perfecta. La clave es que el consumidor se sienta especial con un café especial. De ahí que una barra de café debe enmarcarse en un ambiente cálido y agradable para compartir con el cliente la historia (storytelling) que hay detrás de una taza, una narración que involucre a todos los que intervienen y hacen posible llevar al paladar del cliente los mejores atributos del grano. En esto se distingue un buen café y un excelente servicio, es lo que permite que el consumidor pueda saborear ciertas notas y entender por qué razón producir y procesar café de calidad demanda un gran esfuerzo y profundos conocimientos.  

El servicio al cliente y la experiencia memorable es la combinación de conocimiento, cultura y hospitalidad. La tercera ola es una actitud en torno al cliente. Es aprender a apreciar la calidad. Es evolucionar la forma de producir, preparar, presentar y disfrutar el café. Es ser capaces de conectar la cadena de valor con el paladar del consumidor. Es proveer una experiencia memorable susceptible de repetirse una y otra vez.

Armando Rodríguez Jaramillo

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Armenios y quindianos deberíamos estar indignados y enojados

Enojo, ira y enfadovehementecontra sus actos es lo que deberíamos sentir los armenios y quindianos hacia los funcionarios y gobernantes señalados por la procuraduría y fiscalía por corrupción y delitos contra los bienes públicos. Y es que enojo, ira y enfadovehemente son los términos usados por la RAE para definir indignación, y eso es precisamente lo que la mayoría de cuyabros deberíamos expresar.
De mi parte siento indignación no sólo porque permitimos que nuestra ciudad y departamento se convirtieran en algo así como un coto de caza de corruptos e inescrupulosos, sino por la flojera y debilidad de no haber sido capaces como sociedad, heredera de “…una raza altiva de dura cerviz” como lo escribiera el maestro Tomas Calderón en las letras del himno de Armenia, de reaccionar con verraquera ante los yugos que impuso la más rampante politiquería.
No podemos seguir en silencio ante tanta corrupción y desfachatez. ¿De dónde acá se creyeron algunos gobernantes y funcionarios públicos politiq…

El Quindío se vende y se regala.

Hace poco escribí sobre lo insólito que resulta para los armenios que desde 2009 el 53,16% del capital social de la Sociedad Terminal de Transporte de Armenia sea del Departamento del Meta, lo que le da el derecho a su Gobernador de presidir la junta directiva y decidir sobre la administración y destinos de la Terminal de la capital del Quindío, acciones que la Asamblea Departamental del Meta autorizó su enajenación desde diciembre de 2016 con plazo al 30 de junio del presente año.
Ante esto, surgen a varias preguntas: ¿cómo perdimos la capacidad de decisión sobre la Terminal?, ¿qué está haciendo la Alcaldía de Armenia para hacerse con las acciones del Meta en venta hace 14 meses y tener la mayoría accionaria para ordenar el transporte municipal, metropolitano e interdepartamental sin depender de la voluntad del gobierno del Meta?
Pero más allá de las eventuales respuesta a estas inquietudes, que no serían para mí, sino para los armenios, lo esencial es que a los cuyabros se nos embolat…

Tan nuestros y tan ajenos

El Aeropuerto Internacional El Edén y la Terminal de Transporte de Armenia son portales de entrada y salida para muchos de los que toman la decisión de venir al Quindío y al Paisaje Cultural Cafetero, por lo que es fundamental que el viajero llegue con facilidad, se movilice sin problemas dentro del destino disfrutando sus atractivos rurales y urbanos, y regrese sin inconveniente a su lugar de origen. Si la experiencia de ingreso y salida del territorio es negativa, el turista llevará consigo un sentimiento de desagrado así haya sido objeto de un buen servicio durante su estadía en la región.
Aunque es una incógnita el número de turista que al año arriban al Quindío (algunos dicen que son 850.000, pero otros aseguran que pasan de un millón), del comparativo de las temporadas de diciembre de 2016, Semana Santa y mitad de año de 2017 publicado por el Observatorio de Turismo de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío se colige que en promedio un 91% de los turistas son nacionales y…