Ir al contenido principal

La hostilidad de la paz

Armando Rodríguez Jaramillo (Armenia - Quindío - Colombia) - 28 de mayo de 2014


Creo que no me equivoco en afirmar que Colombia es el único país dividido por el deseo de alcanzar la paz.

Si aceptamos que el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, un 9 de abril de 1948, fue el inicio de la violencia que se ha enseñoreado de nuestra patria, tendríamos que admitir que hemos pasado por una dictadura y quince gobiernos constitucionales sin lograr hacer de la paz un propósito nacional.


Los colombianos hemos visto desfilar durante seis décadas a diferentes actores armados: a las guerrillas liberales del Llano comandadas por Guadalupe Salcedo; al bandolerismo rampante de orígenes conservador y liberal; a grupos guerrilleros como las FARC, ELN, EPL, M-19,  Quintín Lame, PRT y Corriente de Renovación Socialista; a narcotraficantes, paramilitares, autodefensas, milicias populares, bacrim y muchos otros en una eterna confrontación con el Ejército Nacional teniendo la población civil de por medio. Es por este absurdo conflicto que varias generaciones no conocen el significado de la paz, palabra formada por tres sencillas letras que encierran un derecho fundamental en cualquier país medianamente civilizado.

A igual que muchos compatriotas, tengo hijos adolescentes a los que algún día les dije que la patria ya había pasado por sus peores momentos y que sin lugar a duda les tocaría una Colombia diferente y en paz, esa que sus padres y abuelos no habíamos conocido. Hoy, con el corazón en la mano, me veo ante la penosa realidad de tener que recoger estas palabras por cuanto debo aceptar que después de intentos como los de La Uribe, la negociación con el M-19, los diálogos en Tlaxcala y Maguncia, la experiencia del Caguán y la entrega de grupos de paramilitares y narcotraficantes, la sociedad colombiana tiene las manos vacías y no pocos sentimientos de odio y dolor.

Hoy asistimos a otro intento de paz en la Habana que ya acumula 19 meses (desde el 18 de octubre de 2012) de negociación con acuerdos en tres de los cinco temas de la agenda de discusiones. Y mientras el tiempo pasa, los partidos políticos y sus candidatos a la presidencia en 2014 han hecho de la anhelada paz su campo de batalla. Antes se acusaba a la guerrilla de ser la promotora de la guerra, ahora se señala al contradictor político de ser el enemigo de la paz mientras que nos despedazamos para ver quién gana el derecho de hacer la paz a su manera. ¡Vaya paradoja!


Al final de este tortuoso camino de 66 años de confrontación armada tengo claro que como sociedad nunca hemos logrado hacer de la paz un propósito nacional ni una política de Estado, pues para desdicha nuestra, la posibilidad de acabar la guerra fratricida que nos agobia la entendemos como un programa de gobierno, y lo que es más grave aún, como un objetivo electoral.

Entradas más populares de este blog

Los clústeres de cafés especiales.

Artículo publicado en la revista Dimensión Económica (Pereira - Risaralda) en su edición N° 23 octubre - noviembre - diciembre de 2018
El café ha sido y será un asunto primordial en Colombia y el Eje Cafetero. La historia de Caldas, Quindío y Risaralda no se puede contar sin mencionar al grano que nos dio identidad y generó el desarrollo y bienestar que hizo que la UNESCO reconociera al Paisaje Cultural Cafetero como Patrimonio de la Humanidad.
Sin embargo, la caficultura tradicional se volvió incierta luego de la disolución del Pacto Internacional de Café (1989) que establecía cuotas de producción para los países cultivadores manteniendo controlada la oferta mundial con precios razonables del grano. Hoy el producto se transa en el mercado de los commodities o materias primas indiferenciadas, negocio en el que se compite con grandes volúmenes y bajos precios sin que la calidad sea el factor determinante en un mercado en el que siempre hay reservado un lugar para aquellos que producen a …

Sucedió hace 935 días

Hace 935 días que fue promulgada la Ley 1803 del 01 de agosto de 2016 por medio de la cual la Nación se asoció a la conmemoración de los cincuenta años de vida administrativa del Departamento del Quindío, ley que trae las rúbricas de los presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes, y de los ministros del Interior, Hacienda y Crédito Público y de Transporte.
Pero la Nación no sólo se asoció a la conmemoración del cincuentenario, además autorizó al Gobierno Nacional para que asignará en el Presupuesto General de la Nación y/o impulsara a través del Sistema de Cofinanciación las partidas presupuestales necesarias a fin de adelantar cinco obras promotoras del desarrollo regional, autorizando al Gobierno para efectuar los créditos y contracréditos a que hubiera lugar, así como los traslados presupuestales que garantizaran el cumplimiento de la citada norma.
Los cinco proyectos y obras a que se refiere la Ley 1803 son: Construcción Embalse Multipropósito del Quindío; rectificación…

Sin Edén no hay paraíso

El Edén es tema obligado en la agenda de los quindianos, así se confirmó cuando en días pasados el director general de la Aerocivil, Juan Carlos Salazar Gómez, presentó en el Foro de Gerentes de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío las inversiones que por 80 mil millones de pesos se hacen en el aeropuerto de Armenia para estudios, diseños y obras de ampliación de la plataforma, nueva torre de control, mantenimiento de la pista, construcción de la terminal internacional y otras obras, así como la proyección de inversiones que por 36.000 millones de pesos se harán en los siguientes dos años para adecuar la terminal nacional de pasajeros, culminación de la terminal internacional, construcción de hangares y adquisición de predios. No obstante estas buenas noticias, es indudable que quedó cierto sinsabor sobre el futuro del aeropuerto.
Según la Oficina de Transporte Aéreo de la Aerocivil, la proyección de pasajeros que a 2030 se movilizarían por El Edén con la modernización y mejo…